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Siguiendo el corazón

El futuro se gestiona cambiando el pasado en el presente, al tiempo que proyectando el futuro desde un nuevo pasado, aceptando el presente continuo y decidiendo, mediante la meditación pausada cambiar la dirección de nuestros pensamientos, palabras, actos, conductas desde el sentimiento profundo y no desde la razón.

La conexión integral entre la coherencia de nuestros pensamientos y emociones, transforma la energía en materia mediante la expresión del verbo y la acción. Cuando acción y verbo no son coherentes con el pensamiento, la densidad de la energía aumenta. Cuando la densidad aumenta, somos menos luz.
2011 El año del dilema Luz-Oscuridad.
El año 2011, fue el año de la elección consciente. Si 2010 supuso un salto cualitativo en el despertar de la conciencia a la luz de los nuevos avances y descubrimientos científicos: La energía-fase, el éter, la interacción entre energía y materia, mente y energía desde las emociones que actúan como osciladores armónicos, etc…2011 supone el “momentum”, el punto de alcance del horizonte de eventos que nos conduce al origen de nuestra propia esencia. La libertad requiere madurez para su ejercicio efectivo. De alguna manera todos somos en parte luz y oscuridad. Cada uno de nosotros somos un Universo que interactúa en un Multiverso donde las densidades están distribuídas de forma diferente. Pero es la energía fase, la que pondrá el orden desde dentro activando el ser de luz y ordenando desde un acto consciente y libre la configuración de los “biofotones” y modificando la materia en nuestro universo interior, en relación con el resto de los multiversos. Las diferentes configuraciones de densidad, serán consecuencia directa de nuestros pensamientos, nuestros actos, nuestras emociones y nuestros sentimientos. Tal y como los antiguos egipcios ya apuntaban: “Las almas y los corazones regresan al lugar donde tienen su Orión”



Ley Metafísica de la Vibración y la Frecuencia: la Ley de la Correspondencia y de la Polaridad


En la Ley de la Correspondencia encontramos la ley que rige el microcosmos y el macrocosmos. Esta ley nos dice que 'como es arriba es abajo', rigiendo el micro y el macro, lo visible y lo invisible. Como es en el micro, es en el macro.

Las leyes que rigen el microcosmo rigen el macrocosmo.

Siguiendo la Ley del Péndulo, todo se eleva y cae, a una época negativa sucede una época positiva. En una oscilación toca las dos polaridades.

Para cambiar una condición o estado mental, hay que cambiar su frecuencia de vibración.

Todo en la creacion es dual. Todo tiene dos polos. Todo tiene su par opuesto. Los opuestos no son sino extremos de una misma cosa. Tomemos por ejemplo, el calor y el frío, aunque opuestos son la misma cosa. La diferencia solamente está en los diferentes grados de su escala. Si observamos un termómetro nos es imposible definir dónde comienza el frío y termina el calor. Los vocablos 'calor' y 'frío' expresan los grados variables en frecuencia de vibración de la constitución molecular. El calor tiene una alta vibración de frecuencia atómica y mientras esta vibración desciende en los grados de una escala, comienza a manifestarse el frío. La manifestación gradual del frío se debe, solamente, a la disminucíón gradual del calor.

Todo esto se manifiesta de la misma manera en lo grande y lo pequeño, en lo duro y lo blando, lo alto y lo bajo, lo positivo y lo negativo.

En la Ley de la Metafísica de la Vibración o Frecuencia, vemos que las frecuencias elevadas dominan a las bajas. Centrando la atención en el amor (alta frecuencia de vibración) en cualquiera de sus elevadas manifestaciones, se disipa en consecuencia el odio (baja frecuencia de vibración).

En la medida en que baja la altísima vibración del amor, comienza a manifestarse gradualmente el odio.

Como en el ejemplo de la luz y la oscuridad, el odio en sí es irreal, solamente es la consecuencia fenoménica de la falta del amor.

En el plano espiritual continua cumpliéndose esta ley. Al no poder definirse concretamente la cualificación de la sustancia, definimos como bien y mal a dos estados antagónicos de iguales características.

De acuerdo a la Ley de Vibración, las altas frecuencias pertenecen al espectro sutil y elevado de la cualificación substancial.

Así que para suprimir un grado de vibración no deseado, se debe obrar en el principio de la polaridad, y concentrar la atención en el polo apuesto al que se desea suprimir. Lo que no se desea, se elimina, cambiando su polaridad.